Haber recibido a la comunidad global del Basso Riders Club en Bassano del Grappa ha sido un auténtico privilegio. Durante cuatro intensos días, no solo habéis visitado nuestro mundo, nuestras zonas de prueba e inspiración y nuestro estilo de vida: os habéis integrado completamente en él.
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Durante cuatro días intensos, tuvimos la oportunidad de compartir nuestra casa, nuestras zonas de prueba diarias y el estilo de vida que da forma a cada uno de los cuadros que fabricamos. No vinisteis solo a ver nuestro mundo: os convertisteis en parte de él.
La verdadera esencia del Summit fue precisamente lo que nos unió a todos en primer lugar: la carretera.
Cada día era una nueva oportunidad para enseñaros las rutas emblemáticas che nos inspiran. Empezamos el primer día con una rodada suave y agradable para soltar piernas, llevando al grupo directos a nuestra sede.
A partir de ahí, el ritmo fue a más. Durante los días siguientes, exploramos las colinas de Marostica antes de enfrentarnos al gran reto local: la mítica subida al Monte Grappa.
Apretar los pedales codo con codo con nuestros guías y contagiarse de la increíble energía del pelotón convirtió cada kilómetro en un logro compartido.
Abrir las puertas de nuestra sede central después de esa primera ruta fue un momento muy emotivo para todo el equipo.
Queríamos llevaros más allá del producto final y daros la bienvenida directamente al corazón de la empresa, donde la pasión y la ingeniería se fusionan día tras día.
Juntos, recorrimos nuestra historia con una visita guiada al museo, pero el plato fuerte fue escuchar las palabras, la visión y las historias del mismísimo Sr. Alcide Basso.
Para redondear la experiencia, fue un honor ofrecer a los miembros de nuestro club un avance secreto y en exclusiva de un proyecto totalmente nuevo que hemos estado guardando bajo llave.
Para nosotros, el ciclismo no termina cuando te bajas del sillín. Este reencuentro en casa tuvo que ver tanto con los momentos vividos fuera de la bici como con los kilómetros recorridos en ella.
Combinamos el esfuerzo de las subidas con la auténtica hospitalidad italiana, sumergiendo a todos de lleno en el estilo de vida único de Bassano.
Compartir la gastronomía local y relajarnos juntos con unos excelentes vinos de la zona —las mismas cosas que alimentan nuestra inspiración diaria— fue la manera perfecta de transformar una pasión compartida en conexiones reales y duraderas.